" Es más fácil decir que nos hemos distanciado por cosas de la vida que ser honestos y sinceros para admitir que la principal causa de todo ello es porque, de alguna manera, a lo largo de los años me has hecho daño principalmente con tus palabras, y tampoco es que te hayas molestado demasiado en hacer algo para enmendar todas ésas heridas algunas más profundas que otras.
También he sido partícipe de cómo durante los primeros años era una prioridad para en los últimos convertirme en una simple opción cuando fallaba todo lo demás, si es cierto que he cometido errores principalmente por falta de información, de la que en ése momento no disponía, y pensaba que era la mejor opción. Lo curioso de todo es que al final quién recibía malas palabras era yo, pero lo que es empatía y comprensión, eso llegado el momento dejó de existir al menos en lo que se refiere a mí; imagino lo fácil que sería para ti tener a alguien que se preocupaba tanto por saber cómo estabas antes que por sí misma sumado al hecho de que sencillamente no sólo ponía interés sino también te daba a manos llenas todo el amor, la comprensión y el cariño que tú tan sólo dabas de vuelta migajas, ya ni hablemos de la empatía como de la comprensión que esa terminó desapareciendo.
En muchas ocasiones preferí callar por no herirte en épocas difíciles, y ser comprensiva antes que decirte todo lo que realmente pensaba, porque a fin de cuentas por mucho que no fueran con mala intención te ibas a terminar poniendo a la defensiva y a atacarme como al final terminaste haciendo. Es bien sabido que somos muy diferentes, no sólo en cuanto a vivencias sino también a personalidad; sino a la larga también hay una notable diferencia a la hora de hacer frente determinadas adversidades, en las que pensabas que eras capaz de nadar para al final terminar ahogándote sin ningún tipo de salvavidas, y posiblemente no fuera por falta de ayuda, más bien por lo complicado que te ha costado ser capaz de pedirla antes de que una ola te arrastre hasta el fondo.
¿Sabes lo curioso? Viéndolo con muchísima retrospectiva, como también que nuestra relación se helase hasta el cero absoluto, pues ni más ni menos que el mero hecho de tener en tu persona el sentirme comprendida, apoyada y no sentirme juzgada, lo triste es que al final terminaba sintiéndome más juzgada que apoyada como que mis miedos, inseguridades sumado a los problemas no te importaban nada.
¿Pretendes que tengas una nueva oportunidad? Así ya de buenas a primeras, por tu cara bonita o por la amistad de hace más de quince años que en su momento tanto presumías y fardabas de ella, supongo que cuando llegaba la hora de la verdad no estabas para mí ni como apoyo ni como nada, pero los golpes en el pecho ésos que no faltasen. Como tampoco el buscar la primera de cambio bien para fallarme, bien para hacerme daño o ambas porque pienso que le has cogido el gusto a hacer daño a las personas a propósito para luego esconder la mano y fingir como siempre que tú no has sido, a eso yo le llamo ser un cobarde del mismo modo que no tener aprecio ni respeto por la otra persona, sé de sobra que la conciencia es en algunas situaciones más que otras un poco puñetera y más aún cuando eres consciente de ello para a continuación ponerte una venda en los ojos sin olvidar ser continuamente el centro de atención, necesitando en todo momento hablar de ti cómo si el resto de la gente no tuviera problemas y tú fueras única en el mundo.
Igual es necesario que vayas haciéndote responsable de todos tus actos especialmente de aquellos que te traten consecuencias nada agradables para ti, también debes comprender que de ambas eres tú quién siempre ha carecido de empatía, ya ni hablemos de responsabilidad afectiva, del mismo modo que madurez emocional ya que si fuera así nuestros malentendidos se hubieran solucionado hablando en vez de tirar ya de primeras por dar una opinión ya ibas como de costumbre directa a la yugular a la par que hacer daño aunque justificarse con tal sólo decir 'solamente desaparecí', cómo si eso fuera una nimiedad y no significase nada. Tampoco es que ayude demasiado que la palabra ' perdón' sea tan sólo un vocablo que usar a la ligera para lo que te conviene, igual deberías darte cuenta de que hay situaciones que nos cambian eso lo puedo comprender aunque eso no justifica en ningún caso un cambio radical de no sólo comportamiento sino de actitudes y que entiendas que no eres la única persona del planeta que tiene problemas, la única diferencia entre unos y otros es principalmente la manera de afrontar determinadas vicisitudes porque de nada sirve usarlo como pretexto para tener un as que sacar cuando consideres oportuno.
Supongo que la conciencia no la tendrás tan tranquila, ya de primeras por levantar el novio a una amiga, para unos años después has sido la otra en una relación cerrada dónde ella era una amiga tuya cercana. Ahora he comprendido que la traición está a la orden del día y es una estrategia un tanto inusual a la que recurrir cuando las amenazas no han surtido efecto, porque entre tener una piel como cristal y que todas las opiniones bien intencionadas son un claro ataque tanto para ti como para tu ego; mientras tanto te dedicas a menospreciar, a hacer luz de gas como hacer sentir a otros que la culpa es suya, que son los malos.
Que esto iba a terminar en algún momento, estaba bastante claro el final ha sido el que fue, supongo que hay determinadas enfermedades que no están reconocidas, como tal el narcisismo es un ejemplo de ello. También contigo he cometido demasiados errores como pasar por alto todas y cada una de tus faltas de respeto, bien directa o indirectamente, el aceptar todos tus perdones pensando que tus actitudes cambiarían y que con el paso del tiempo siguen sin cambiar, tan sólo se perfeccionan para atrapar a otros en tus redes. Otra cosa que tienes que tener en cuenta la gente no se puede poseer cuál objeto, las amistades se cuidan, se afianzan, se valoran pese a que está claro que se terminan rompiendo de tanto darlas de sí por algo sin bidireccionales no unidireccionales, igual es una pequeña diferencia que tampoco es que te pares a pensar mucho en ella; porque he llegado a la conclusión de que a muchas de las personas que rodean ahora mismo tarde o temprano las terminarás haciendo daño y no sólo eso usándolas como hiciste conmigo.
Bastante duro ha sido abrir los ojos cuando buscabas la forma de estar por encima, de que tú dolor era el que realmente importaba mientras que buscabas minimizar el mío a cualquiera precio, dónde a la hora de hablar tenías que ser el centro de atención y todo girase en torno a ti, el resto que esperase sentado, una amistad no se basa en hacer a los demás de menos, ni robarles su espacio y ni tan siquiera sacar de ésa maravillosa empatía para sentir arropado o escuchado e incluso apoyado en sus momentos de flaqueza; porque por mucho que duela no sé de qué te sirve culpar a otros de tus problemas como de tus desgracias así tan sólo te eximes de responsabilidades que está claro que no sabes ni quieres gestionar."